miércoles, 21 de noviembre de 2018

Si quisiera transmitirte una sola idea, un pensamiento o cualquier otra entidad, lo haría desde el corazón.
Si quisiera mentirte, lo haría desde el corazón si supiera mentir.
Si quisiera hacerte daño, lo haría desde el corazón, inconscientemente.
Si quisiera olvidarte, lo haría desde el corazón, aunque él nunca olvide.
Si quisiera perdonarte, lo haría desde el corazón.
Si quisiera abrazarte, lo haría desde el corazón.
Si quisiera abandonarte, lo haría, pero nunca desde el corazón.

Ni siquiera podría decirte, que si quisiera quererte, lo haría desde el corazón.
Porque el corazón solo sabe amar, no sabe querer.
Sabe de perdonar.
Sabe de verdad.

Aunque lluevan dardos de plomo.
Aunque duelan tus puñales.
Aunque muera poco a poco.
Aunque llore sonriendo.

Aprendí a entregarlo todo cuando desperté del sueño.
Cuando aprendí a amar.
Cuando aprendí a comprender.
Cuando realmente amé.

Aprendí a tener palabra.
Me lo enseñó mi Padre.
Aprendí a abrir el corazón.
Nadie me lo quitará.
Jamás 
Siempre seguiré fuerte.
Amando el devenir.
Agradeciéndole a la vida.
Por vivir.
Y aunque duela.
Siempre fui sincero.
Nadie podrá quitarme, nunca,
lo que yo hice por ti.

Que Jah te bendiga


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