martes, 27 de septiembre de 2011

Nada que perder

A lo largo de mis dieciocho años he aprendido muchas cosas sobre esta vida y sus costumbres. Sin embargo, hay cosas que se me escapan, como es natural. Creo que es bueno ir viviendo experiencias nuevas e ir tropezando varias veces, pero no con la misma piedra, eso lo tengo muy claro. Siempre he querido ser yo mismo por encima de cualquier influencia o condición que haya podido aparecer a lo largo de mi vida y he intentado sentirme orgulloso de las cosas que hago.
 
He experimentado agradecimientos profundos, alegría y también tristeza. He cambiado muchas veces de opinión, he llegado a ser extremadamente indeciso; conforme va avanzando el tiempo, la experiencia va moldeando mi día a día y poco a poco voy creciendo como persona. Sé que la gente no suele expresar sus sentimientos y no suele agradecer las cosas, por eso yo intento agradecer las cosas que hacen por mí, porque sé que hay gente que me quiere y eso es algo muy importante a día de hoy.

¿Sabéis qué? Supongo que esperáis que la vida os de lo que os merecéis, o lo que pensáis que merecéis. La vida no da ni recibe nada, son las personas las que dan y reciben, es el vecino de tu bloque el que te sonríe por las mañanas o es el hermano que siempre está ahí para apoyarte. Si ya es suficiente poder vivir una vida, ¿por qué os empeñáis en hacerla difícil? Mi consejo es que busquéis lo sencillo, que será lo correcto. Es importante no preocuparse y no estresarse, de la misma manera que nos forzamos, la vida puede forzarnos también. La vida es cambio, la vida no es mental... La vida es fluir y adaptarse a ella, nadar a contracorriente supone un esfuerzo excesivo.

Espero seguir aprendiendo de las personas y de la vida en sí, así que estoy dispuesto a seguir siendo un observador urbano en un mundo tirano, donde el inconsciente es el arma de los grandes poderosos, y la debilidad es el arma de los ignorantes. 

¿Qué es lo que quiero decir con este texto? Que esta forma de vida nos educa de una forma y nos prepara a consciencia para que seamos útiles, para que demos lo máximo de nosotros y podamos exprimir aptitudes artificiales. Sin embargo, yo no he nacido para exprimir mis habilidades y enfocar mi vida al trabajo. Yo he nacido para vivir la vida tal y como es, he nacido para ser un observador y contar cosas sobre la vida;  he nacido para amar la vida, pero lo más importante es que he nacido para llegar a ser un hombre.

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