martes, 26 de julio de 2011

La alternativa al sufrimiento

El sufrimiento proviene de la mente, de nuestra identificación con ella. Si estás sufriendo y sigues pensando, lo único que haces es identificarte con el sufrimiento, dándole el alimento que necesita para sobrevivir. ¿Te amarga alguna situación? ¿Te molesta lo que te rodea? ¿Odias a alguien? Tanto la amargura, como el enfado o el odio, son ejemplos de manifestaciones de nuestro sufrimiento, que son causa de nuestra completa identificación con la mente. Es por eso que en muchas ocasiones intentamos dejar de pensar en todo aquello que nos presiona y queremos hacer cosas, ya que así nos concentramos en algo y dejamos la mente aparcada, dejamos el mal estar a un lado.

Vivimos en una sociedad práctica, donde el "hacer" está por encima del "ser", donde todo lo mecánico tiene más peso que lo espiritual. Solamente tenemos que ser observadores de nosotros mismos y de nuestro entorno. ¿De dónde proviene nuestro mal estar? Cuando tomamos consciencia y nos liberamos de nuestra identificación con la mente, podemos alcanzar la paz interior, nuestra esencia, nuestro niño interior. El problema está en que no sabemos dejar de pensar; no tenemos muchos contacto con nuestra esencia a lo largo del día porque vivimos inmersos en el tiempo psicológico, y consecuentemente se crean bloqueos que causan muchos tipos de sufrimiento y/o enfermedades.

Intento mantenerme presente lo máximo que puedo durante el día, observando lo que me rodea sin juzgar, sin analizar, dejando la mente a un lado. No es una tarea fácil, pero así puedes ver la distancia que hay entre tu ser y el sufrimiento y es más fácil tomar consciencia. A medida que nos volvamos más conscientes de lo que nos ocurre y del uso excesivo de nuestra mente, podremos vivir más tranquilos, o almenos sin sufrimiento. De ahí a la paz interior tan solo hay un paso, descúbrelo.


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