jueves, 23 de mayo de 2013

UNIÓN

UNIÓN

Llevo tiempo nadando a contra marea intentando dar a conocer cuáles son mis principios para poder determinar qué objetivos me convienen, siendo fiel a mi propia naturaleza. Mi mayor ambición siempre ha sido la búsqueda de un resultado firme, equilibrado, a partir del cual poder sacar las valoraciones y las reflexiones pertinentes. Sin embargo, muchas veces no conseguimos lo que nos planteamos y nos frustramos; somos humanos.

Hay días en los que me cuesta encontrar ese equilibro entre mis emociones pasadas, los miedos del futuro y la vida efímera del presente, de modo que muchas veces estoy buscando algo que me sirva de aliciente para seguir alimentando mi búsqueda, puesto que yo sé que, en el fondo, no quiero acabar de apagar las cenizas; somos humanos.

Aún así, no soy de los que se dan por vencidos y tiran por los vicios, me considero una persona bastante noble en ese sentido, intento buscar el fundamento último y la raíz más profunda de los actos para comprender bien la naturaleza de los hechos. Sin embargo, ahora es cuando me inundan mis propias dudas, cuando mi cabeza se somete al sano, e incomprensible, uso del raciocinio; somos humanos.

¿Con esto qué quiero decir? Que muchas veces me como la cabeza escribiendo temas de rap que no sé ni qué escribo, no sé realmente que es lo que intento expresar, pero me veo envuelto dentro de una manta de sensaciones que me cubren del frío pero que, llegado el calor, no la necesito. Las circunstancias nos cambian, igual que el sol no es el mismo en verano que en invierno. Sin darle más vueltas a este tema, creo que ha quedado claro que no soy perfecto y que no pretendo serlo, sino que sólo pretendo explicar con mi música y dar un mensaje de cómo me encuentro y de cómo veo las cosas, sobretodo porque quiero mejorarlas.

Hace poco empecé un proyecto que tenía en mente desde hace muchos años, la idea de crear una evolución social que de alguna manera nos permitiese tomar como referencia un punto sano y, a mi juicio, lleno de valor y libertad. Tengo que reconocerlo, me ha costado mucho llegar a ese punto, pero (y no quiero pecar de sabio) me temo que por fin he topado con él. Ese punto que tanto he buscado y que tanto he querido encontrar es la UNIÓN que, utilizando la música como excusa, nos puede llevar a confiar ciegamente en lo que hacemos con la pretensión de mejorar las circunstancias que nos ha tocado vivir.

No soy de los que piensan que el mundo es una mierda y que tenemos que hacer un revolución matando a los políticos (aunque siendo sincero, a veces sí lo pienso), yo soy de los que piensan que la reinserción es más útil que la incapacitación determinista. Teniendo en cuenta mi raíz en este mundo, mi honesta preocupación es la búsqueda práctica de criterios que nos permitan tomar como referencia esa UNIÓN que de alguna manera sirvan como punto de partida para poder llegar a cambiar las cosas que, ciertamente, creo que han de cambiar.

Partiendo de aquí, espero que se entienda porqué intento utilizar la música como instrumento para poder unirnos. Todos los que hacemos rap sabemos lo que es el rap, sabemos que hay una parte de “ego” o “defensa personal” en el que cada MC vacila a su manera y que, en cierto modo, nos da algo de especificidad en el género musical, ya que hay muchos otros géneros en los que no se da esta disputa. Todos los que hacemos rap sabemos que hay muchos que se dedican a hacer rap por moda, mientras que hay otros que lo hacen por compromiso y lealtad. Todos los que nos dedicamos a hacer rap sabemos que hay algo dentro que quiere salir de nosotros, y que en el fondo, utilizamos la rima como nuestra voz interior para esclarecer pensamientos y poder observar lo que hay en el fondo de nuestro yo más íntimo e interior. Todos los que hacemos rap… y así podría seguir hasta el infinito.

Sin embargo, yo he querido llegar a algo más profundo, a un “punto” más profundo aún en el que podamos sentir cosas en común con  mucha más gente, no sólo con los raperos. Entonces me he visto obligado a buscar en mí algo que me sitúe al mismo lado y en la misma condición que un cantante de rock, por ejemplo. Entonces es cuando me di cuenta que todos los que “creamos” el arte, de alguna manera tenemos en común la misma expresión de aquello que nos conmueve y que, de manera natural, quiere florecer desde nosotros hacia el mundo. Esto sé que suena muy bonito y muy metafórico, pero en realidad es importante porque el arte me ha permitido encontrar ese punto de UNIÓN entre mi búsqueda con el rap y la búsqueda expresiva de otros cantantes con otros géneros musicales. Cierto es también que no compartimos los mismos intereses, ni líricos ni musicales, pero no seria mentira que compartimos la necesidad de expresarnos mediante la música.

En aquél momento es cuando me di cuenta que todos los artistas teníamos un punto en común: la necesidad de expresarnos con el arte. En base a ello, pude concluir que la UNIÓN como punto de referencia encajaba muy bien con los artistas, de modo que terminé por concluir que los artistas tenemos que unirnos, no sólo para sentirnos más comprendidos y realizados, sino para poder cambiar juntos las desgracias del mundo en que vivimos.


Por eso he decidido hacer el videoclip de “si nos juntamos…”, para poder unir a toda esa gente que piense que el arte es nuestro hogar de conocimiento, de salud, de expresión, y de revolución social.


Adry Bueno

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