sábado, 29 de octubre de 2011

La vida II

Es hora de sentarme en esta silla de madera y mantener una conversación profunda con el mundo. Justo ahora es el momento idóneo para unirme con el viento, volar por encima de todas esas nubes y por encima de todos esos sueños que abaratan la vida. Hoy puedo rozar la cumbre con la piel de la imaginación y acariciar la cima, puedo ver en los ojos de la naturaleza un azul brillante convirtiéndose en turquesa. Soy yo mismo, soy un niño convirtiéndose en hombre y puedo ser tan veloz como un destello palpitante. Cada lugar es un matiz y cada momento es un recuerdo. El sol proyecta la belleza a través de un reflejo, un rayo de luz que se acerca y me acaricia con ese tacto dulce y único. La vida es una espiral en línea discontínua, solo nosotros podemos trazar los puntos que completen el ciclo, solo nosotros podemos ser esos rayos de luz que quemen la ignorancia, solo nosotros podemos pintar de marrón un corazón y ser transparentes, como una mirada dulce y tierna. Solamente hay un camino transitable, aunque nadie sepa cuales son los viajes del viento...

2 comentarios:

  1. Eres increíble :) ¡gracias por hacer más completa la espiral de mi vida!

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  2. Sensibilidad en estado puro.
    Sigue escribiendo. Me gusta leerte.
    :)

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