martes, 12 de julio de 2011

La lluvia

Hace un rato estaba lloviendo ahí fuera; me encanta la lluvia. Hacía tiempo que no llovía por aquí, y la verdad es que es algo agradable, a mí al menos me transmite una sensacion de bienestar, de tranquilidad, me relaja. Estaba volviendo en el autobús mirando por la ventana y ya desde dentro notaba las calles húmedas, frías, como si estuviesen en pausa. Lo que más me ha gustado ha sido cuando me he bajado del escalón del autobús y he notado la humedad del aire, la baja temperatura, hoy la ciudad tenía un olor diferente.

Lo curioso es que, aun no habiendo nadie merodeando por las calles, muchas luces estaban encendidas, se podía notar como aparentemente la ciudad estaba en reposo, pero no en su totalidad, pues seguro que más de uno estaba disfrutando de la lluvia con la tele de fondo. Sin embargo, seguro que ya ha parado de llover porque no escucho el ruido en el patio de luces, las nubes se han disipado.

¿Por qué no llueve más amenudo? Yo creo que todos lo necesitamos un poco, siempre viene bien quedarse un rato en el sofá viendo como cae la lluvia y sentir que formas parte del mundo, aunque también me gustan los días soleados, aquellos días en los que no hay ni una nube y el sol pega con fuerza. 

Este blog no está mal, un día me da por escribir una cosa y otro día me da por escribir otra, a ver qué me apetece escribir mañana...

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