domingo, 13 de septiembre de 2020

No busco nada más

Seguimos en las mismas luchas. Parece que no importan los años que pasen. Las circunstancias cambian, las profundidades se mantienen inmóviles, firmes al paso de los años. A veces me detengo a observar y me sigo preguntando las mismas cosas. ¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Cuál es el sentido de vivir? ¿Qué permite que siga siendo el mismo? ¿Acaso hay algo debajo de la sombra? Lo único que puedo afirmar es que continúo en las mismas búsquedas. Tal vez de otra manera, con otros pensamientos y otras formas. Pero en el fondo noto lo mismo que hace diez años. Un interrogante eterno que ha cobrado vida. Todavía me sigue preguntando cosas. Ahora tomaré un nuevo camino y me dejaré llevar. Muy probablemente no consiga nada y vuelva de nuevo al mismo punto de partida. A esta tormenta eterna he dejado de tenerle miedo y eso es peligroso. Pues la costumbre mata al pensador. Y si soy algo entre tanta confusión es un mero pensamiento que ha cobrado vida en forma de ilusión. Algo que podría definir como la esperanza de una vida nueva en otra ya caduca. Si alguna vez tengo que dejarla atrás, será porque ha venido algo mucho mejor. Algo que me devuelva la vida y me haga sonreír cada día. Al final, no busco nada más. 

miércoles, 8 de abril de 2020

Mortal

“Se han acabado las historias. Al fin de la existencia le acompaña la sombra del misterio. Nos despedimos hace casi un año, ¿recuerdas? Nunca aprendemos a despedirnos. Algunos han concebido esta posición en negativo mientras otros la ignoran. Déjame dar comienzo a mi expresión y mostrarte cómo nos hemos vuelto a reconocer.”

Cuenta la leyenda que con el tiempo nos volvimos ciegos. Creemos ver lo que tenemos alrededor con plena nitidez. Nos sentimos seguros y nos orientamos a la vida que nos rodea a través de los ojos de nuestra infinitud. Mira esos pájaros como sobrevuelan las ciudades. No les importa la diferencia de alturas ni cuán lejos se encuentran de nosotros. A tantísimos kilómetros de la que siempre ha sido mi casa me he vuelto a reencontrar. Cada vez más lejos de los seres humanos y tal vez por eso cada vez más cerca de mí mismo. De fondo una recitación del Qu’ran y en el suelo la alfombra. Es la hora de recibir los rayos naranjas que atraviesan las cortinas de mi habitación. ¿Seré capaz de soportar todo esto durante más tiempo? Va pasando el tiempo y yo todavía haciéndome estas preguntas. ¿Me leerá alguien? ¿A quién le escribo cuando me dirijo a mí mismo? Uno sabe que la precisión de las ideas es lo suficientemente frágil como para devenir el blanco mortal.

Aún sabiendo que la esperanza es un veneno mortal. Aún sintiendo de cerca al ángel que me salva por las mañanas cuando me despierto. Al parecer no importa el tiempo que pase encerrado en esta cárcel. Mi condena seguirá siempre siendo la misma. Andaré por este camino hasta hacerlo eterno. Y no te confundas. No tengo miedo de morirme andando. Hace mucho tiempo que dejaron de interesarme las emboscadas. Pasé años haciendo del hogar mi bosque. Ahora es el momento de observar este cambio que estoy viviendo. He dejado atrás mi casa, mis padres, mis sueños, mis compañeros de viaje, mi compañera de vida, mi tierra y mis misterios. Ya ha pasado suficiente tiempo sin volver. Ahora soy suficientemente consciente de aquello que se muestra solo de manera lateral en nuestras experiencias. A ese retorno que parece nunca volver. A él me dirijo:

“Podré estar meses, años y vidas sin ti. Pasarán vidas, nacimientos y despedidas. Y en cada una de sus paradas siempre estarás presente. Como quien abandona este mundo sin abandonarse a sí mismo. Hacia todas nuestras promesas. También las que nunca nos hicimos. Cada vez que me recuerdes, piensa en lo mucho que te quiero. Hace mucho tiempo que dejaste de ser una sombra para  mí. Te llamo así porque así lo muestran mis ojos. Siempre ha habido dolor en tu mirar. Como siempre habrá paz entre nosotros; en esa eterna distancia, de la que se adueñan las Estrellas. Por favor, nunca te olvides de quién eres. Porque gracias a ti ahora soy quién soy. Aunque nadie, salvo tú, puede ni podrá, nunca más reconocerme. Acuérdate: ¿Si Dios es el ángel, quién es el ángel de Dios?”

sábado, 3 de agosto de 2019

Despedidas

¿Quién no se ha despedido nunca? Decir adiós y confiar en el devenir. Pararse bajo el movimiento imparable de la noria y creer que no caerá encima. Que todo está controlado y que todavía no es el momento de marchar. ¿Acaso no nos despedimos constantemente del miedo? La despedida eterna nunca llega. Y aunque quisiéramos mirarnos con otros ojos nunca tendremos en nuestras manos todos los espejos del mundo. No podemos escapar de nosotros mismos. Una verdad inamovible que todo lo atraviesa. Absolutamente imparable y portadora de la fuerza de Dios. Nos definimos por el tiempo que seamos capaces de soportar esa verdad. Cuanto más la puedas sostener más fuerte te harás y mayor será el campo de visión. A la vida de la eterna altitud nunca llegaremos siendo humanos. Hace tiempo que nuestra especie se ha extinguido. Así que te lanzo la pregunta: ¿cuando te convertirás en un verdadero halcón? 

lunes, 22 de julio de 2019

Lo que siempre estuvo siendo

Recuerdo caminar por las calles sin esperanza
Acompañado de algunos de los que se fueron
No hay rencor en mi alma
Tampoco hay resentimiento
Puedo ver tranquilamente como todo cambia
Salvo aquello que se sigue resistiendo
Una lucha condenada a expresarse sin palabras
La fuerza de mi vida sigue dentro
A todas horas me acompaña
La llama no se apaga
El fuego enciende la ira del cielo
Llegados a este punto: ¿qué queremos?
¿Hacia dónde crees que vamos?
Nacimos siendo humanos, así nos moriremos
Jamás podrán parar al asesino de los cuerpos
¿Por qué te crees que escribo?
¿De dónde se origina esto?
Al estar conmigo mismo me despierto
Ya no me pregunto nada
Sé que no puedo perderlo
Forma parte de mí mismo
Es lo único que siempre estuvo siendo

domingo, 14 de julio de 2019

Por si alguna vez decides venir

¿Cómo medir la distancia que me separa del mundo? Una respuesta aproximada tendría que oscilar alrededor de la esencia del mundo. Y caminar por la oscuridad siempre es asumir riesgos. Tal vez mañana no volvamos a ver el Sol. Asumir esta situación no significa sumergirse en un extremo de la existencia. Más bien supone comprobar en primera persona que todo acto tiene consecuencias. Al vivir en los márgenes de la sociedad uno se encuentra necesariamente sumergido en la soledad del alma. Allí donde uno se encuentra consigo mismo y sólo consigo mismo. Para mí es un lugar de extremo reposo. A mí no me satisfacen los placeres comunes. Quieren disfrutar de mi cuerpo y que yo disfrute de sus curvas. Pero ya tengo almas a las que adoro dentro de cuerpos brillantes. ¿De qué me sirven sus ofrendas? Ya no necesito conexiones vacuas. A la autenticidad se responde con autenticidad. Al miedo no se le responde. Prefiero dejarlo en silencio ante la fúnebre mirada del espejo, envuelto en llamas invisibles. Así que no te esfuerces en demoler mis prados verdes. Cada uno de los árboles tiene su propia historia. Observa y siente sus troncos para comprender cómo llegaron a ser como son. Así comprenderás algo sobre sus raíces. Aquello a lo que llamamos naturaleza es la mayor fidelidad a la que podemos aspirar. Una de las infinitas esencias de aquello a lo que llamamos tiempo. Por si alguna vez decides venir. Acuérdate que no hay dos direcciones. Cuanto más duro se hace vivir más grata debe ser la recompensa. Esa es la única garantía de mi despertar y la única dirección posible. Coger todo lo que tenemos y arrojarlo a la vida, destruir los instintos antivida, contemplar la destrucción de las falsas paredes maestras en momentos de auténtico aumento de poder natural. Qué caída tan vertiginosa, ¿eh? 

viernes, 12 de julio de 2019

Infierno

A estas alturas ya nada me sorprende. "Plus rien ne m'etonne", decía el gran Tiken Jah Fakoly. Hasta el último día de mi vida seguiré manteniendo el peso de la realidad sobre mi alma. Mi espíritu sobrellevará tormentas. Como siempre lo ha hecho, sin un ápice de resentimiento. Aunque siga doliendo la herida nunca echaré marcha atrás. Mi camino tiene una sola dirección. Al eterno retorno se accede a través de la altura iniciándose en los bajos niveles. Se acercaron para intentar llevarme a las falsas eternas esperanzas. Me abrazaron fuerte con ánimo de impregnar mi ser de raíces muertas. A lo que yo respondí con un eterno paso hacia delante y la conocida enorme sonrisa del silencio. Me prometí nunca más perder el tiempo. Aprendí de la sensación más profunda que uno puede llegar a sentir. Sufrir la mea culpa. Atravesar mi corazón con el puñal de la antivida. Ya conozco de sobras su sabor. Pasé mi vida entera cruzando desiertos y nadie sabe nada de ello. Los grandes dolores siempre serán inexpresables. Volverá a arrojarse a los abismos y querrás que nunca hubiera sucedido. Así es como el espíritu se alzará entre los halcones. 

No sabemos de qué están hechas nuestras palabras. Aunque hay algo que sí sabemos. Ante la anunciada muerte de una desaparición nos hemos vuelto a proveer de nosotros mismos. A lo que tú llamas luz yo lo llamo infierno. ¿Acaso no quema la luz? Mientras suenan los truenos y las calles se humedecen se siguen muriendo los cuerpos. A la luz del Sol todos seremos cenizas. Siempre se muere antes de tiempo. Acordémonos al menos de las razones verdaderas de nuestro retorno. Desde un principio sabíamos a lo que nos enfrentábamos. Y ahora ya se ha acabado todo. Asumir la despedida y devolvernos a nosotros la única esperanza. Ahora esa es nuestra tarea. Que nuestra despedida dure cuanto tenga que durar. Alzar la mirada al cielo y agarrar con fuerza nuestra voluntad para devolverla a su estado natural. Que no sea por no haberlo intentado. A ellos, la tormenta les asustará. A nosotros, la lluvia nos bendecirá. 

domingo, 7 de julio de 2019

Requiem

Descorchar el champán y celebrar la victoria. Mientras algunos han caído durante el camino nosotros seguimos vivos. ¿No es una razón suficiente para celebrar? Acompañarnos a nosotros mismos en nuestras profundas respiraciones. Ver cómo el pulmón sigue respirando y celebrar la victoria de seguir vivos. Solo nosotros podemos ver el infierno en los ojos de los seres. Ha valido la pena sufrir todo lo sufrido. Por fin podemos sonreír ante la mirada de la sombra y decirle: lo hemos conseguido. El resto de vida que nos quede será una despedida. Desde que nazca hasta que caiga el Sol. Ese es el único juramento que puedo hacer. Aventurar una sonrisa a cada uno de los seres que me cruce en esta eterna despedida. Hasta el último día de mi vida. No pienso mentirme a mí mismo sollozando en engaños, observando en el pensamiento y caminando en silencio por el barrio. Ahora es el momento de beber de la copa y disfrutar los frutos. Mirar esas semillas destrozadas y pensar en la protección que siempre tuvimos. Hemos sobrevivido. A través de infinitud de prisiones. Pero todas sometidas a la caída del ocaso. A la luz de las tormentas que me acechan en el Éxodo, mientras camino y veo sangrar mis pies, escuchando de fondo llorar al ángel. Al final me convertí yo en su protección. Pues toda luz necesita del poder de la sombra. Ahora es el momento de cantar conmigo este requiem y bailar el último tango. Te rociaré con la bruma de una despedida eterna. Después de este momento serán borrados todos los recuerdos. Así volveremos a la rueda infernal de las vidas antiguas...

sábado, 6 de julio de 2019

Volveremos

La eterna contradicción entre el instinto y la razón sufre constantemente un debilitamiento. Si nos encaminamos al centro de las relaciones entre ambas nos encontramos a nosotros mismos en silencio, sin respuestas, faltos de esperanza. ¿Acaso es posible dar cumplimiento al eterno vacío del calor? ¿No es acaso el fuego una última señal? Del fin de los tiempos. O del inicio de los nuevos tiempos. Así es como oscilamos los humanos. A caballo entre la razón y el instinto nos agachamos para ser sometidos. A través de la mirada del halcón que atestigua cada día el nacimiento del Sol podemos sin embargo redimirnos. Pero recordemos que el vaivén es infinito. No importa las veces que queramos escapar de él. Hemos sido domesticados para entregar nuestra razón a una determinada concepción de nosotros mismos, haciendo sufrir a nuestro instinto, abandonándolo en plena noche. A la luz de la luna menguante donde habitan los lobos. Allí me encontrarás. 

El resto de humanos mortales caminan ansiando una liberación. El falso anhelo de haber logrado una libertad inexistente nunca saciará mi sed. Mucho menos el hambre. Nada es más poderoso que dejar hambriento a un ser de luz. Y no me malinterpreten. Algo así como luz se presta a trasladar al lenguaje esa sensación abominable de una realidad que se expande sin límites. Nada tiene que ver con la muerte del poder. ¿Acaso no es el amor una fuente de poder? Qué pena que estemos sometidos al libre albedrío de la oligarquía. Soy un hijo de la Anarkhia. No existen caminantes a mi lado que me den apoyo en las noches frías. Allí donde más calor hace es siempre donde más frío siento. Nuestra única esperanza es combatir la falsa concepción de la luz desprovista de poderosidad. ¿Cómo vas a desproveer algo de poder sin poder? Han ideado demasiado bien el engranaje como para penetrar en el seno de la infraestructura.

Aunque todavía hay una esperanza. La ilusión de una fuerza poderosa que nos devuelva lo que es nuestro. El afán por vivir. Ante la muerte impuesta. Frente a todas las expresiones de un sistema maldito. ¡Abajo esta vida! ¡Si es que acaso se le puede llamar vida a esto que vivimos! A esta suerte de utopía de retorno. Se escuchan rumores en la ciudad de que algún día volveremos a nuestras raíces. Pero fíjense. Al lado del pensamiento en voz alta del mundo encontramos una verdadera apuesta. Después de la muerte de Dios es imposible volver atrás. Ya pasaron los tiempos de creer en las nuevas esperanzas. ¿Relegar nuestra expansión a una red de ideas? Aquellos antiguos caminos terminaron ardiendo. Nosotros no somos suficientemente nosotros mismos como para pensar en términos de suficiencia. Aunque nos sigamos engañando seguiremos siendo esclavos de las ideas impuestas. 

Así que tened cuidado. Porque la noche se acerca y el diablo anda completamente suelto. Muy pronto habrán noticias. De los nuevos Dioses conquistando el mundo. Así hablan los Halcones. Lluvia Dorada de Aguas Vacías. Volveremos.

jueves, 20 de junio de 2019

Der Gebetsruf

Es la llamada al rezo y toda la ciudad está de pie para recibirse a sí misma en su encuentro. Ante los ojos del mismísimo Sol. Con todo y sin nada al mismo tiempo. A través de la oscuridad, en camino hacia los rayos. Todos los cuerpos mojados de lluvia, inmóviles: cadáveres. ¿Cuántos de vosotros no sois cadáveres? Andando en la falsa compañía de la nueva soledad. Ante todos ellos me muestro como un verdadero. Allí donde el fuego ha dejado de quemar los bosques. Por el miedo a cargar con la cruz del suicidio de Dios. La rendición de los antiguos soldados. Bajo la nueva luz del Sol naciente volvemos a encontrarnos con ellos. Espíritus viejos de sendas antiguas. Caminando por el antiguo valle de las sombras. Al que muchos denominarían con el tiempo valle de lágrimas. Allí donde se dice que los ángeles lloraron y los muertos volvieron a nacer. La nueva muerte de los no nacidos. 

Recuerden que tenemos una vida. Nuestra voluntad se mantiene intacta. Por los siglos de los siglos seguiremos combatiendo a las serpientes. Su maldición es nuestro alimento. Recuerden que vinimos para quedarnos. A la finitud de la vida hemos añadido el poder. Y ahora no vamos a dar ningún paso hacia atrás. Nos hemos abandonado a nosotros mismos para simplemente caminar. Nos mueve la fatiga de una vida antigua que habla por nosotros. La pesadumbre de la carne. Tan lejos de la sangre como de nosotros mismos. La lluvia de los ángeles en guerra contra el mundo. Arderán todos sus imperios. Nuestros montes son sus aguas. Así es como se desliza el humo de la guerra sobre nuestro cuerpo muerto, fatuo, alejado de la vida. Desde la completa lejanía de la llamada al rezo [der Gebetsruf]. Escribiendo Samsara y escuchando la llamada de Estambul [aḏān].

A partir de mañana se alzarán las aves y caerán las ciudades. Despidámonos antes de arrepentirnos por si no volvemos a ver el Sol. Queridos míos, vuestra es el agua cristalina de mi cuerpo, origen de deseos y esperanzas. Al poner en marcha el movimiento todo se detendrá. Ya conocen el proceso y saben lo que ocurrirá. Dejémoslo en sus manos.


jueves, 30 de mayo de 2019

Aforismus


I

Cuántas veces he visto a las almas desesperadas buscando finales... Entre silencio y silencio siempre se terminan asomando. Mis ojos las han visto vagando por las calles bajo las farolas, atravesadas por la eternidad de las altas horas. Allí donde por alguna razón nadie quiere acudir. Donde no llega el faro.
Ante todo nos debemos a las pérdidas. También la oscuridad es una pérdida de luz. ¿Acaso no es el único imperativo moral? ¿Debernos al dolor? ¡No para perdernos en él! ¡Qué significa perderse en una pérdida sino un retorno al infinito! ¿Caer en el dolor para retomar la precisión y disparar sin temblores en la sangre? ¿Para imprimir un momento en la verdadera historia? Ningún τέλος se contiene a sí mismo. Y no importa quien se preste a ejecutarlo.


II

Una antorcha más encendida. Cada vez es mayor el fuego que rodea a las siete serpientes, atadas al pilar de madera, condenadas a morir en llamas. Alrededor de ellas, siete humanos rodeados de cemento, atados al suelo, condenados a morir de sed. No se trata de una guerra entre el ser humano y su dominio. Solo es el entrenamiento que dará lugar a la eterna guerra. La naturaleza contra la voluntad. La sed contra el fuego...

domingo, 26 de mayo de 2019

Allí donde hay una luz siempre habrá una gran sombra.

Cuando acaece el silencio todo cambia. Tanto en la más profunda soledad como en la proximidad más astuta de la compañía. A cada momento una nueva sensación. Y el destino sin embargo se mantiene intocable. ¿Qué ocurre con las vidas que cayeron al vacío? ¿Salieron de él? ¿O siguen ahí abajo? A veces mantengo conversaciones con sus almas imaginando sus iris, respirando el mismo aire. En esos momentos comprendo el sentido verdadero de mis meditaciones. Hablar de Dios ya no sirve. Dios no puede ser comprendido. Todo ocurre después de meditar. Allí donde las almas desean, piden, sueñan. Qué curioso que tengamos la misma función en el mismo espacio, en la eterna distancia de los cuerpos. Es a través de la sensación del recibir que comprendo la naturaleza humana y sus imperfecciones. No necesito más que mirarte a los ojos. Allí está escrita tu historia. Cierto que a veces entré en tu mundo demasiado pronto sin quererlo. Y aunque todos los fantasmas, al morir, inevitablemente se conviertan en sombras guiando tu cuerpo allí donde te encuentres, vivirán eternamente gracias a la luz que les permite oscurecer. Detrás de una gran sombra siempre hay una gran luz. Nuestro corazón no está preparado para batallar antes de tiempo. Pero hoy es el día de la guerra. Y nadie podrá parar la fuerza de la voluntad de poder. Así que acabaría el texto diciéndote que luches. Pero te diré que abandones, que renuncies. ¿Acaso no somos aquello que dijimos que nunca seríamos? ¿Recuerdas cuando perdimos la fe? Atravesando el corazón con el puñal de la verdad. A partir de ese momento todo cambió, la muerte acabó formando parte de nosotros. No sabes cuántas veces me miré al espejo para comprender mi carne. Estaba convencido que mirándome llegaría a conocerme. Pero no fue así. Tuvo que darse en la soledad más absoluta del corazón de Alemania, despojado de mi anterior vida, con los ojos cerrados bajo el árbol. Ante el miedo de perderlo todo e incluso la necesidad de tener una vida propia. ¿Me crees si te digo que escuché llorar a los ángeles? Todos alrededor mío abrazándome. Había llegado al final. Así fue como se produjo. 

Y hoy te lo escribo. Para que tu corazón llore conmigo. Porque yo nací para ser. Algunos me denominaron de alguna manera. Otros emprendieron caminos diferentes. Pero todavía seguimos pisando el mismo suelo. Descansando en los mismos prados. Y estoy aquí para tu reposo. Pero nunca olvides. Allí donde hay una luz siempre habrá una gran sombra.

Bon voyage

Was machen Sie hier? Bon voyage ! Wollten Sie nicht das Leben im höchsten Sinne erleben und erfahren, was die unverständlichen Worte aus den...